Cuando estaba en Bachiller nos obligaron a leer en Filosofía un libro titulado Un mundo feliz (Brave new wolrd en inglés). Pese a empezar a leerlo con cierta resignación, acabó gustándome.
La novela de Aldous Huxley transcurre en un mundo post-utópico donde todo el mundo es supuestamente feliz. Todo está programado, desde que se nace en las probetas se es de una casta u otra: Alfa (es la más alta, son la élite y son los más inteligentes), Beta (organizadores, son la segunda casta más alta), Gamma (son los empleados subalternos), Deltas y Epsilones (estas dos últimas realizar trabajos arduos). También entre las castas hay distinciones físicas, siendo los Alfas los más altos y esbeltos y los Epsilones bajitos y deformes. Estas castas no se mezclan, además sólo se puede nacer a través de probetas y utilizan anticonceptivos para que no se produzcan embarazos. En principio todas las necesidades vitales están cubiertas y cada persona está conforme con la casta que le corresponde. Nadie aspira a ser más de lo que ya es. Cuando una persona no es feliz se toma una droga llamada Soma (además se les paga en forma de tabletas de esta sustancia), si continúa triste se le aísla. Hay además una zona denominada "salvaje" donde otros seres humanos viven en forma de tribus al margen de esta sociedad utópica.