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viernes, 1 de noviembre de 2013

Un último viaje...

Unas baldas llenas de historias, Maialen Aparicio 
A lo largo de estas semanas he dejo parte de mí en las entradas que he publicado, algunas más pesadas y raras, lo sé, pero lo intenté compensar con otras más originales, o eso es lo que quiero creer.

Conocisteis a aquella niña que descubrió el maravilloso mundo del libro a través de los clásicos, a través de, El mejor regalo de todos. Pero no es tan fácil leer los libros como encontrarlos, ¿verdad? Espero que recordéis aquel post en el que hice un repaso de las web más interesantes para poder encontrar literatura extranjera, Para leer en francés. Como dato curioso, ayer realicé una compra por Amazon de un libro que promete. No diré nada, pero estad atentos que puede que algún día vuelva…

También intenté acercaros a uno de los grandes libros de la literatura, aunque puede que con un éxito relativo. ¿Recordáis Descifrando el Principito? Sin duda es una de las grandes obras de Antoine Saint-Exupéry, pero que cómo dije no termino de entender. Sin duda no se trata de un libro sencillo, y creo que todavía me quedan muchas vueltas que darle.

Portada de L´Aurore, 13 de Enero de 1898
“Yo acuso” fue la entrada que más me gustó hacer. Puede parecer raro pero para mí tenía sentido hacerla. Este es uno de los casos, entre muchos otros, que la gente no conoce lo suficiente. Durante mucho tiempo estudié las obras de autores franceses,  entre otros, como es evidente, Émile Zola. Pero la portada de L´Aurore marca desde mi punto de vista un antes y un después en la historia de la prensa pública. Creo que a veces no es suficiente conocer las obras de un autor, sus personajes e historias, a veces podemos encontrar más relevante saber que hizo como hombre.


También busqué nuevos “grandes autores”. Os presenté a la dama de la novela fantástica, SherrilynKenyon. No sé si lo recordáis pero es una de las grandes impulsoras del vídeo tráiler para libros. Uno de los grandes avances de este libro, sin contar al ebook, a lo que  literatura se refiere.



La última entrada es sin duda la que más éxito ha tenido, no es de extrañar, todos llevamos un mini Astérix o un mini Obélix dentro. ¿A quién no le gustaría tener aventuras  y celebrarlo con grandes cenas? Las aventuras de estos galos nunca serán olvidadas, y la llegada este año de un nuevo cómic ha tenido un gran revuelco, ¿Por qué no acercarnos a descubrirla?

Astérix y Obélix, Web Oficial, CC Atribution 3.0


Con esto me despido de vosotros, la parte más importante del proyecto, los lectores.



P.D.: Para despedirme me gustaría, una vez más, dejar una parte de mí. Este es uno de mis poemas favoritos, espero que os guste. ¡Nos vemos pronto!


Demain, dès l'aube, à l'heure où blanchit la campagne,
Je partirai. Vois-tu, je sais que tu m'attends.
J'irai par la forêt, j'irai par la montagne.
Je ne puis demeurer loin de toi plus longtemps.

Je marcherai les yeux fixés sur mes pensées,
Sans rien voir au dehors, sans entendre aucun bruit,
Seul, inconnu, le dos courbé, les mains croisées,
Triste, et le jour pour moi sera comme la nuit.

Je ne regarderai ni l'or du soir qui tombe,
Ni les voiles au loin descendant vers Harfleur,
Et, quand j'arriverai, je mettrai sur ta tombe
Un bouquet de houx vert et de bruyère en fleur.

Victor Hugo


                                              Maialen Aparicio, desaparecida desde que un pedido de libros llegó a casa…

jueves, 19 de septiembre de 2013

El mejor regalo de todos

Hablar de literatura no es algo que se hace todos los días y mucho menos algo que lo hace todo el mundo. Para mí sería algo cómodo y sencillo, que no implica ninguna complicación ni esfuerzo. Sería como hablar de mí misma.

Al principio empecé a leer para aprender bien francés, pero sobre todo, para dejar de hacer faltas de ortografía. Recuerdo cómo mi madre me daba vía libre para comprarme los libros que quisiese y cuantos gustase. Y así, por extraño que parezca me interesé por los clásicos de teatro, sobre todo por Molière.  A la edad de 13 años ya me había leído su obra completa y descubría las tragedias griegas de Sófocles.  Con el tiempo,  me he dado cuenta de que realmente no entendía esos libros, las críticas feroces a la sociedad y a la burguesía de Molière me sacaban alguna que otra carcajada, pero nada más. Para mí eran historias divertidas y diferentes, historias que sí, tenían un trasfondo, pero un trasfondo que se me escapaba de las manos.  Con el tiempo terminé leyendo un poco de todo, pero lo más importante es que finalmente entendí aquellas frases que un día me fueron indiferentes.

Los libros han llegado a representar una gran parte de mí misma y no son sólo un pasatiempo. Por extraño que parezca, recuerdo cuándo leí cada libro de mi estantería, por qué lo hice y cómo me hizo sentir. Para mí cada libro tiene un trasfondo sentimental y sería incapaz de venderlos, regalarlos o cualquier otra cosa. Supongo que dentro de unos años, cuando viva enterrada entre estanterías y baldas, ya no piense lo mismo, pero hasta entonces…

Vivir en otra ciudad, y fuera de casa implica entre otras cosas tener menos libros. Fue una verdadera tortura decidir qué afortunado se venía conmigo y cuál no. Al principio quise llevarme todos mis preferidos, luego me decidí por los que podría necesitar, y finalmente, tras muchos días sacando, organizando y seleccionando libros, sólo me llevé dos: Les Fleurs du Mal de Baudelaire y Las Metamorfosis de Ovidio. Pero para evitar llevarme más “caprichos” dejé en la parte trasera de las baldas los que pudiesen tentarme y los tapé por delante con otros menos atractivos.




¿Por qué un blog de libros y literatura? Porque es lo que nos gusta. Es lo que nos hace ser como somos, lo que nos motiva y nos anima. Lo que nos emociona.  Lo que nos hace olvidarnos de las cosas malas y nos transporta a otras realidades. Lo que nos enseña y nos sorprende. Porque es el mejor regalo que se puede esperar.

 Y porque sin libros mi maleta iría vacía los fines de semana.

Maialen Aparicio Fernández, lectora empedernida.